Después de una larga lucha, en el mes de noviembre, el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires permitió la reapertura de los Teatro en la ciudad.

“Una apertura testimonial y necesaria” decía Rotemberg en ese momento de alegría por la buena nueva.


Protocolo activo e inversión, en muchos casos, por el tema que más preocupaba en ese entonces que era “la ventilación”.
Hasta hoy se abrieron cerca de 50 espectáculos en el circuito comercial y algunas salas independientes, se comprobó que el teatro es un espacio seguro y sin ningún tipo de riesgo.

Sebastián Blutrach, empresario y dueño del Teatro Picadero, dijo en una nota radial en MR “En el teatro no se habla, más allá que hay una distancia permitida y obligatoria. Es el lugar donde más se cumplen los protocolos establecidos”, y así es.

El día lunes se confirmo una noticia que sigue dando luz a la actividad teatral, del 30% del aforo inicial se pasa al 50%, es decir ahora las salas podrán trabajar con media sala según su capacidad. Esto es un gran noticia, teniendo en cuenta que la vuelta del teatro, en muchos casos, no es redituable, sino que se toma “como un acto simbólico de resistir” frente a tantos meses sin actividad y ningún tipo de ingreso económico.

Por Guido Zaffora

Muchos espectáculos están funcionando con buenos números de espectadores y ya se comienza a planear una temporada de invierno más potente.

Argentina marcó un ejemplo mundial con la vuelta del Teatro en medio de la pandemia, recordemos que las grandes capitales del mundo en lo que respecta al teatro, todavía no abrieron sus puertas y las fechas continúan siendo inciertas.

Por otro lado, AADET (Asociación Argentina de Empresarios Teatrales y Musicales) lanzó un comunicado, “El Teatro y la música en vivo son seguros” reafirmando todo el protocolo con distanciamiento de 2 butacas laterales libres entre cada grupo de espectadores en cada fila.