Florencia Masri nació en Buenos Aires en 1973, y vive en Nueva York desde su adolescencia. En 1990, se graduó del Colegio Internacional de las Naciones Unidas. Al finalizar la secundaria, obtuvo su licenciatura en Artes y Ciencias en la Universidad de Columbia. Su experiencia universitaria también incluyó un breve intercambio en la Universidad de San Andrés. Al recibirse, trabajó en la industria financiera y legal, así como en una casa de subastas. Fue luego que se incorporó a Falcon Properties, la empresa familiar.

En 2018 fundó Rimas Producciones junto a Ricky Pashkus y a su hijo Alejandro Zaga Masri. Rimas es una empresa originalmente argentina con sede en España que se dedica a la producción integral de espectáculos, la formación artística y la producción audiovisual. Años de experiencia en los terrenos de producción, creatividad artística e inversión empresarial han unido a los tres socios para producir tanto musicales como películas y documentales. “Para mi es esencial que las obras y todo lo que generamos transmita un mensaje. Gran parte de eso tiene que ver con el tipo de proyectos que elegimos. Básicamente intentamos transmitir un mensaje que nos represente a nosotros como productora, como socios, tanto a mi como mujer como a las sociedades en las que vivimos”.

Se considera privilegiada de haber podido asociarse con Ricky Pashkus por su talento y creatividad, además del entendimiento y la complementariedad que existe entre ambos. “Ricky tiene algo muy similar a mí que tiene que ver con el movimiento. No nos podemos quedar quietos, sea creando cosas chiquititas como cosas grandes, pero siempre estar creando, siempre en movimiento. Y eso todo confluye en que seamos una productora dinámica”.

La empresa se dedica no solo a la producción teatral y de proyectos audiovisuales, sino también a la formación mediante sus escuelas: IAM, que tiene a Ricky Pashkus y a Fernando Dente como Directores y Didipro, proyecto dedicado a quienes desean trabajar detrás de escena: Stage Managers, Productores ejecutivos y técnicos, Directores, Dramaturgos, etc. Su portfolio también incluye la Revista DIVAGUE y diversos proyectos filantrópicos que impulsan el desarrollo del sector y sus artistas como La Compañía de Teatro Juvenil o el Certamen de Teatro Musical para Dramaturgos y Compositores.

A Florencia le preocupa la inclusión social en diversos aspectos. Por un lado, la inclusión en términos de posibilidades económicas, algo que se está viendo cada vez más. Es por esto que -además de tener una escuela como IAM que tiene una matrícula paga- en Rimas tienen espacios (mencionados anteriormente) como La Compañía de Teatro Musical Juvenil o CENATEM que permite que personas con talento puedan tener acceso a una educación -o a un dinero en el caso de CENATEM- para poder llevar a cabo sus sueños. A su vez, le preocupa en términos de género que es algo que la toca de cerca. Hablando desde su lugar como mujer latina en el resto del mundo es un verdadero tema; aún no está totalmente incluida y se tiene que hacer su lugar. Considera que en el mundo empresarial ser mujer es mucho más difícil que en otros ámbitos, pero eso no quita que, por más de que sea más fácil ser mujer artista o productora -porque obviamente hay un rol muy importante para la mujer en el ámbito artístico- de vez en cuando la mujer no tenga que luchar por su lugar un poco más de lo que tiene que hacer el hombre. Menos que en otras industrias, pero sigue siendo desafiante. Para favorecer un poco esa inclusión, en Rimas se busca la excelencia, se intenta hacer las cosas bien para demostrar con el ejemplo que siendo mujer, y madre de 6 hijos, se puede llevar adelante una empresa y cumplir sueños tanto propios como de otros. Más allá de eso, en el equipo, tanto en Argentina como en España, hay mayoría de mujeres muy talentosas. “Pero esto se dió de manera natural, no fue buscado, y creo que de eso se trata, de un proceso natural que tiene que ir llegando a todos los ámbitos”.

Florencia es también Presidente de Falcon Properties, compañía que fundó su padre hace 40 años en Buenos Aires y que luego se extendió a la ciudad de Nueva York. Con gran trayectoria en el mercado inmobiliario, la empresa se dedica al arrendamiento comercial, la gestión inmobiliaria, la adquisición y el desarrollo de edificios en el centro de la ciudad. Padre e hija trabajaron juntos hasta el fallecimiento de su padre en abril de 2021, momento en el que Florencia se volvió la líder de la compañía adaptándose a un contexto de pandemia y reestructurando Falcon Properties para hacerla más eficiente en su estructura y sus procesos.

Florencia tiene una vida muy activa que incluye no solo su vida empresarial, sino su vida familiar ya que es madre de seis hijos: Sofía, Alejandro, Paloma, Mateo, Tomás y Felipe. Es una persona muy apasionada y enérgica a la que le encantan los procesos y la creación. Es por esto que en ambas empresas en las que ejerce como Presidente, se involucra de manera directa con gran disciplina e intensidad, como todo lo que hace.