Alejandro Zaga Masri nació el 3 de octubre de 1998 en Nueva York. Si bien reside en Madrid, estudia Physics and Computer Science en University of South California, Los Ángeles. Al graduarse del Trinity School en Manhattan en 2017, realizó diversas prácticas en el sector financiero pero sobre todo en el ámbito artístico. Su experiencia incluye haber trabajado con el artista Gaspar Libedinsky, haber colaborado en la feria de arte argentino, ArteBA; haber sido el encargado de tareas administrativas en la galería Rubbers en la ciudad de Buenos Aires y el Asistente de Dirección de Ricky Pashkus en proyectos como Argentina Baila.

En 2018 fundó junto a su madre, Florencia Masri y Ricky Pashkus, Rimas Producciones. Fue él quien permitió la unión entre ambos al presentar a Pashkus a su madre luego de haber trabajado para el reconocido director. En la empresa, y fiel a su juventud, es quien suele apostar por los proyectos más novedosos y arriesgados. Alejandro tiene una mirada muy analítica y -como tal- es responsable de toda la parte financiera, administrativa y empresarial de la productora, sin descuidar la producción, que es una de sus mayores pasiones junto a la actuación. Le apasiona lo dinámico que es el sector ya que le permite conocer gente nueva y talentosa constantemente, además de ser parte de proyectos únicos en los que se aprenden distintas cosas cada vez. Entre las producciones de la empresa se encuentran A Chorus Line; Kinky Boots; Te quiero, sos perfecto, cambiá; La Fiesta de los chicos, y Primeras damas del musical, además de la película de Julio Chávez Cuando la miro y otros proyectos próximos a ser comunicados.

El hecho de que la empresa tenga distintas sedes tanto en Argentina como en España, coincide con su personalidad porque le permite viajar y echar raíces en diferentes sitios a la vez. Siendo una persona inquieta, le aporta al tradicional amor por el teatro que tienen sus socios, una mirada juvenil. Le interesan mucho las comedias musicales, y va en búsqueda de nuevos proyectos en Broadway, incluso analizando la posibilidad de estrenar en sus carteleras en un futuro cercano.

Desde muy pequeño Alejandro se sintió conectado a las artes y al teatro musical. Siempre participó en las obras de teatro del colegio y poco después comenzó a estudiar en el Lee Strasberg en Nueva York. También hizo un año de entrenamiento en el Neighborhood Playhouse de esa misma ciudad. Siguió participando en los musicales del colegio durante todo el secundario y en su último verano fue al campamento de teatro musical Stagedoor Manor. Desde los 12 años toma clases particulares de canto, y ha participado en todos los coros del colegio. Profesionalmente tuvo un pequeño papel en el espectáculo Kalley’s Mashup y actuó en el escenario de la producción argentina de A chorus Line. “En un futuro cercano, me encantaría centrarme más en mi lado artístico”. Actualmente, se centra sobre todo en su labor como productor.

Alejandro ha representado a México esquiando y el deporte continúa siendo una parte importante de su vida. Fue el Capitán del equipo de rugby Manhattan RFC; parte del equipo de wrestling de su colegio secundario; y actualmente está entrenando Brazilian Jiujistu en Madrid en el Círculo de Jiujitsu y en la Renzo Gracie Academy en Nueva York. Es una persona que siempre está adquiriendo nuevos pasatiempos, habilidades y conocimientos. “Aprendo rápido y soy autodidacta”. Esto también se hace presente en los múltiples instrumentos que toca: piano, ukelele y clarinete.

Su padre es mexicano y su madre argentina, pero él nació en Nueva York. “Aunque tengo los tres pasaportes, me identifico principalmente con la nacionalidad estadounidense, ya que ha formado más mi personalidad, pero al mismo tiempo me siento como un latino viviendo en Estados Unidos. De mis dos culturas latinas, la argentina es con la que más me he conectado los últimos años”.